17 jul. 2012

Morir en Londres ha sido bonito.  Unas cuantas palabras han bastado para derrumbarme, un silencio para enterrarme bajo tierra y un puñado de indiferencia para partirme en dos. Ahora me he vuelto demasiado susceptible, la soledad me rasga la piel y me está dejando cicatrices. A  veces el orgullo es peor asesino que ningún otro. Que incluso tú, que me has acuchillado con miradas en tantas ocasiones, pero nada ha dolido tanto como esto. He aguantado muchas cosas, y sé que podría infravalorarme un poco más por ti. Me gustaría encontrarte y recordarte que sigo aquí, volver a ver tu sonrisa, puede que sea suficiente para que consiga encontrarle sentido a algo. En estos momentos me sobra y me falta todo. Me sobran recuerdos, me sobran heridas y me sobra tristeza. Pero sabes bien que tú eras mi único oxígeno, y ahora si me muevo es por no dejar que se entumezcan piernas y brazos.Déjame aquí escondida en mi trinchera, la guerra no ha terminado, pero por algún extraño motivo no puedo evitar dejarte ganar...

1 comentario:

  1. Me encanta. Tienes un don con la escritura, consigues que la gente se meta en el personaje y se sienta como ella, abandonada y triste, añorando a ese ser querido.
    Me quedo con dos frases que me han gustado mucho:
    "Pero sabes bien que tú eras mi único oxígeno" y
    "A veces el orgullo es peor asesino que ningún otro."
    Un saludo enorme, y espero no volver a abandonar blogger como lo he hecho hasta hoy

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