19 sept. 2011

Allí donde las farolas ya no alumbran

Me llevaste a donde  las cosas empiezan pero no acaban, donde vivir no tiene nombre, donde el mar suena de fondo... Y luego nosotros, la letra de la canción que ya olvidamos, riendo con las gaviotas, que quizás ya estén demasiado lejos. Puede que  cuando duermas me recuerdes susurrándote algo que no era cierto, que el pasado ya se encargó de dejar escapar. Tardes frías de verano sobre la arena, y que se mueran de envidia el sol y las olas. Y yo sigo recorriendo los portales donde nos besamos, que sé que ahora se respira tu ausencia, mientras me digo  a mí misma que no se puede predecir el tiempo. Lo que fuimos durante un rato se quedó en aquel banco del centro, mientras la tormenta sonaba en el cielo y también, más silenciosa, entre nosotros dos. Y qué fácil es decir que mi cuerpo se queja de tu falta, pero qué difícil se me hace saber que el viento se llevó ya tus "te quiero", que ahora volarán hacia otra, y puede que creas que te valorará más que yo. Pero te equivocas. Tanto, que hasta dueles...

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